Reflexiones de un día cualquiera. Despertar, sentir, diez, cuidar, caballero.

Empezar, abrir los ojos despacio, poco a poco. Permitiendo que la luz penetre en pequeñas gotas al interior de tu ser, filtrándola para que no te duela. Y segundo a segundo comenzar a ver tu alrededor. Primero las formas de cuanto te rodea; cuadradas, redondas, deformadas. A continuación percibir los primeros colores; al principio son pocos, diferentes tonos de grises que pasan a convertirse en azules. Luego algún amarillo y verde para, finalmente, percibir el rojo y los demás, tu cama cuadrada donde las sábanas son de color blanco y la manta de un marrón claro. Las cortinas, hechas de bandas blancas y azules. El vaso de cristal con agua que dejaste en la mesita, anoche, lleno hasta arriba de agua. Tu ropa, jerseys de diferentes colores que deberías guardar en el armario pero que siguen sobre tu cama.

Entonces, respiras profundamente, coges todo el aire que puedes y lo metes en tu interior. Lo sientes entrar por tu nariz lentamente, atravesando todos esos filtros que tu cuerpo coloca para frenar los posibles extraños elementos. Notas como se enfría el interior nasal. Luego el aire continua su camino por la garganta, llenando cada rincón; tu amígdala, tus cuerdas vocales. Sientes como al entrar en contacto con sus paredes se vuelve húmedo. Avanza más abajo asta llegar a los bronquios, donde en incontables pequeñas ramas el aire se diversifica y entra en los pulmones, inflándolos, expandiéndolos, alimentándolos con oxígeno. Esperas unos instantes a que cambies ese aire puro por los productos de desecho que tu cuerpo te devuelve y cuando ya los tienes los expulsas de nuevo pasando por la garganta y saliendo por la nariz, poco a poco. Sintiendo como dejas atrás lo que no necesitas. Disfrutando de lo nuevo y dejando atrás lo innecesario.

Con los ojos abiertos y tu sistema respiratorio funcionando estiras tus brazos, tu espalda, desperezándola. Los músculos al realizar ese trabajo se llenan de energía, de sensaciones alegres, se cargan de fuera y eso te provoca una sonrisa. Tus mejillas se estiran permitiéndola. Crujen un poco tus huesos, dejas de estirarte y te levantas. Paso a paso, disfrutando de cada movimiento, sintiéndolo, y entonces giras tu cabeza y allí está ella, desnuda, hermosa, radiante, linda, preciosa. Todavía dormida. Entonces tu corazón comienza a latir y sonríe al mundo repleto de felicidad.


Y ahora mis 3:



  1. Diez:



  2. Relato leído en los Cuentos de Henar. Me gusta porque es un relato sencillo lleno de una belleza inconmensurable. Leedlo.

  3. Y hoy ha sido el día de Pi ya que hoy es mes 3 día 14. 3,14 es una buena aproximación de pi. Y algo más, como nota curiosa, para recordad como obtener el volumen de un cilindro pensad que una pizza es un cilindro donde el radio le llamas z y la altura de la pizza la llamas a. Por tanto el volumen es pi por el radio al cuadrado por la altura. O lo que es lo mismo pi*z*z*a...pizza





Y hasta aquí mis 3. Dulces sueños y sed felices.


Bonus track: https://www.youtube.com/watch?v=gtrgjbG3uUs

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