Reflexiones de un día cualquiera. La plantita que crece, ocho, candelabro y biblioteca.


UN AÑO DE PLANTITA

Plantita era una pequeña planta que llevaba poco tiempo en este jardín. Un jardín muy grande lleno de un montón de plantas. Todas eran más grande que ella. Pronto haría un año desde que llegó aquí. Ella no se acuerda pero según los mayores, un día soleado llegaron dos árboles enormes. Eran árboles especiales porque del tronco les salían dos raíces con las que podían andar. 

Caminaron hasta el centro del jardín y entre los dos plantaron una semillita. Con el paso de los meses, de esa semillita, nació y creció Plantita, cada día un poco más hasta convertirse en lo que es hoy. Se acercaba el día en el que volverían los dos árboles que caminaban para ver como ha cambiado. 

Pero Plantita estaba triste, la noche anterior se la pasó llorando porque veía como habían crecido los rosales, rojos, con un olor intenso, muy elegantes, un poco repipis para que negarlo. Pero ella no tenía una flor grande, ni una olor fascinante. Cuando llegaran los dos árboles se sentirían defraudados por no tener la plantita más bonita del jardín. Además oía hablar a los cactus, que listos eran racionándose su agua para nunca tener sed, creciendo en vertical bien erguidos, mirando siempre desde arriba al resto, en cambio, ella seguía siendo pequeña, aun confundía derecha e izquierda, y muchas veces tenía sed y no reservas.  

Y lo que más más más le dolía es que cuando llegaban las gráciles mariposas, iban saltando de flor en flor, de plantita en plantita, como si de un baile se tratara y ellas fueran las bailarinas principales. Pero a ella no iban, la ignoraban completamente, a veces se sentía transparente en un mundo de belleza, arte y aromas.

Llegó la noche y no pudo dejar de sollozar hasta que se quedó dormida. Al día siguiente vinieron los árboles grandes y primero fueron a ver los rosales, pero los pétalos de las rosas se habían caído, luego fueron a abrazar a los cactus pero no podían porque pinchaban. Entonces, una mariposa se posó sobre Plantita, luego otra y otra. Los árboles vieron el barullo y se acercaron. Las mariposas al verlos venir se apartaron y dejaron a la vista a Plantita. Los dos árboles se agacharon y lo cogieron entre sus brazos.

Se la acercaron y le dijeron que sentían envidia de ella porque veían que estaba rodeada de amigos, que veían que hasta las mariposas la querían. Que se estaba convirtiendo en una planta hermosa por dentro y por fuera. Que se sentían orgullosos de haber decidido plantarla y regarla. 

Así Plantita miro su gran jardín y vio que los rosales sonreían, los cactus lloraban de emoción y las mariposas chasqueaban sus alas como si aplaudieran. Todos ellos se emocionaban por verla feliz, y se dio cuenta que en vez de llorar porque los demás eran mejores, tenia que sonreir por tener amigos tan maravillosos y por estar allí con ellos. 

Porque ella a lo mejor no tendría rosas, ni agua, ni mariposas, pero tenía quien le quisiera, tenía quien le ayudaría a crecer, a ser bonita por dentro y por fuera. Así que Plantita, se apretujo contra sus arboles respiró hondo y decidió aprender de lo mejor de todos y dejar las malas ideas volar e irse muy muy lejos.

Autores: Anna y Álex
Y ahora mis 3:


  1. Ocho:


  2. Otra canción que me ha gustado mucho:



  3. El teorema de Fermat vsto en el twitter de los @3chanchitos



Y hasta aquí mis3, dulces y merecidas buenas noches tengáis mis queridas plantitas.

Bonus track: https://www.youtube.com/watch?v=iJ90ZqH0PWI


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada