Reflexiones de un día cualquiera. Bendigo el día en que decidiste elegir mi banco


4:00 pm, Me encuentro en la oficina repasando líneas de código. Buscando el enésimo error del programa. Ha sido un día largo y complicado. Hoy teníamos la presentación oficial de la web y ha fallado, nada funcionaba. Cojo el ratón con mi mano derecha y con mi dedo indice muevo la rueda. Avanzo líneas, una tras otra hasta llegar a la que se indica en el log. Paro y miro la secuencia de ordenes. Mis ojos están cansados, pican y cada vez me cuesta más enfocarlos. Algo lógico teniendo en cuenta que llevo desde las 7 de la mañana delante de esta pantalla.

Mi mesa de trabajo en la oficina está al final de la habitación y yo doy la espalda a la puerta. La puerta no ha parado de abrir y cerrarse en todo el día. Todas las personas de la planta han pasado por la oficina, unas más amables otras a gritos. Yo he intentado aislarme, me he puesto los cascos y he activado la lista de reproducción de Iron Maiden. Me he aislado del mundo para a ver si me dejaban en paz, trabajar tranquilo. Ahora suena la última canción de la lista "Fear of the Dark". Venga ánimo que encuentro este dichoso error y todo empezará a funcionar. Miro, muevo mis ojos hasta la tercera línea del for y ahí está. Maldita sea, que estúpido fui. Lo corrijo justo cuando acaba la canción.

Solo hay silencio, son las 4:30 pm y no hay nadie más en la habitación. Se han ido, claro ello no tienen porque preocuparse de estas cosas. Su trabajo consiste en agrupar correos en carpetas. La luz se va. Estoy a oscuras. Me muevo hasta el principio de la oficina para activar el sensor de la lámpara, no lo colocaron bien y a mi, ano ser que me recorra la habitación no me detecta. Se enciende. Me siento en la silla. Miro por la pequeña ventana. Ya es casi de noche. Venga, lanzo el servidor miro unos correos y me voy. No se ve nadie en el patio.

Mientras ejecuto service restart http escucho la puerta detrás mía. ¿Quién queda todavía aquí?. Me giro y no veo a nadie. Me levanto hasta la puerta, nada. Esta sigue entre abierta bloqueada con un taco de madera. En fin una sensación rara,es cansancio.

Empiezo a recoger mientras envío los últimos emails avisando de que todo ya está operativo. Cojo mi cazadora negra, guardo el teléfono móvil, las llaves. Apago el monitor. Me cuelgo la mochila y salgo. Quito el taco de la puerta esta se cierra y me dirijo a las escaleras. Nadie en ninguna oficina, estoy solo. Bueno supongo que el guarda estará haciendo su ronda. Bajo las escaleras y salgo al patio. Hace una brisa gélida. El invierno empieza a avisar de su llegada. Cruzo el patio, salgo a la carretera.

Vivo cerca del trabajo, con lo que puedo ir y volver a casa caminando. Esto me encanta, me permite estirar la pierna y desconectar un poco de todo. Tengo dividido el camino en varios tramos. El primero es subir una cuesta hasta la iglesia. Es una cuesta bastante empinada con lo que al final llego casi sin aliento. Debería salir a correr o apuntarme al gimnasio, estar en baja forma no es bueno para la salud. Con la respiración entrecortada, ya de noche giro a mi izquierda. Entro en el camino de la iglesia que atraviesa un pequeño cementerio. No veo el camino. Así que me tengo que guiar por mi intuición. Giro a mi derecha, avanzo, vuelvo a girar a mi izquierda. El suelo se levanta por la raíz de uno de los árboles. Giro a mi izquierda.

Mi camino es bloqueado por una lápida, he girado demasiado pronto. Me aparto unos pasos a la izquierda y vuelvo a entrar en el camino, ya es solo seguir recto. La verdad es que al principio me asustaba cruzar por aquí, ya lo encuentro familiar, a veces incluso saludo a los nombres de la tumbas. Avanzo hacia el final y por el rabillo del ojo veo una sombra a mi izquierda rauda y veloz. Me giro sobresaltado, Por mi boca sale vaho bastante denso. No veo nada. Nada de nada completa oscuridad. Miro alrededor, inútil, sin luz poco voy a ver. Tengo la sensación de que no estoy solo.

Salgo del cementerio y empiezo el tramo final. Bajar por unas calles, cerca de un hospital hasta casa. Aquí, por suerte ya hay luz. Me paro y vuelvo a mirar hacia atrás, nadie. Seguro que era una ardilla, hay muchas en esta zona. Bajo una cuesta larga y llego a casa. Me quito los zapatos al entrar, cuelgo la chaqueta dejo la mochila y me dirijo a la cocina. Ahí abro la nevera, miro. Tengo hambre pero no tengo fuerzas ni para prepararme un sandwich. Estoy agotado. Una gota de sudor frío cae desde mi frente hasta mi mejilla izquierda. Bebo un poco de zumo y me voy a la cama.

Me tumbo, más bien me tiro a plomo, ni me quito la ropa y me pongo el pijama. Cierro los ojos y apago la luz. Mañana será otro día. Pero alguien está a mi lado, enciendo la luz sobresaltado y mira a mi lado. Nadie, nada. Solo las sábanas. Suspiro, me tumbo boca arriba y cierro los ojos. A los 5 minutos me giro a mi derecha y vuelvo a tener la misma sensación. Un escalofrío que recorre mi cuello y mi espalda. Hay alguien ahí, detrás. Viene hacia ti. Intento controlar a mi me mente, no es real, estás muy cansado piensa en otra coa, vamos. Pero siento como pone una mano encima, grito. Enciendo la luz, nada. Nadie. Solo yo.

Decido poner la radio y dejar la luz encendida toda la noche. Ya se que es un miedo irracional, típico de un niño, pero necesito descansar y con esta angustia no voy a poder hacerlo. La radio me relaja. Pongo una emisora donde hay personas charlando, sobre libros de poesía y el modernismo. No me interesa para nada su conversación, mi mente se relaja y se duerme. Con luz los monstruos desaparecen. Bien a dormir campeón. Descansa.

4:00 am, me despierto con ganas de ir a mear. Cuando abro la puerta del baño veo un reflejo por el rabillo del ojo a mi izquierda. En el interior del armario. Otra sensación estúpida. Acabo mis necesidades, tiro de la cisterna y al volver a la cama y tener detrás de mi el armario un escalofrío recorre mi cuerpo. Mis 100 kg de carne y huesos se estremecen. Me giro, miro el armario, avanzo lentamente hacía él. Levanto mi brazo izquierdo, abro lentamente sus puertas chirriantes y veo sus OJOS. 

Y ahora voy con mis 3:

  1. Banda sonora del relato:
  2.  Otro relato digno de ser escuchado:
  3.  Hoy ha pasado la Gran calabaza, un asteroide, cerca de la Tierra. Entiéndase cerca en relación a distancias astronómicas. Vamos, en definitiva, que ha pasado a 1,3 veces la distancia de la Tierra a La Luna a unos 500 mil Km. Más info en CienciaExplora .
Y hasta aquí mis 3 cositas de hoy. En realidad ha habido varias, pero os dejo estas que seguro que la disfrutáis mejor. La pregunta de ayer sobre como envuelven los quesitos, pues nadie me ha mostrado alguna máquina o vídeo de como se haga. Es curioso lo tan por sentado que damos algunas cosas pasando desapercibidas y cuando nos preguntamos sobre ellas las desconocemos totalmente.

Para mañana a ver si alguien me responde.

Se que las zanahorias no fueron siempre de color naranja. Pero ¿Y las calabazas?


Y ahora a dormir, si podéis jiijiijijijjiji

Bonus track: https://www.youtube.com/watch?v=-O6WGdkOFOU

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