Crónicas del cambio. El encuentro

La lluvia caía sobre la ciudad, llevaba así tres días. Un tiempo extraño para estas alturas del año. Aunque claro de un tiempo hasta este momento todo se iba volviendo cada vez más raro, la realidad estaba cambiando algo pasaba. Ángel meditaba en todo lo acontecido desde que Juan desapareció por los túneles del estadio mientras se dirigía a la cita con ella. Tenía que pensar en mil y una cosas, las extrañas desapariciones de personas, los cambios en la estructura de la ciudad, esos recuerdos de cosas que nunca habían sucedido y ese ruido de tacones que no paraba de escuchar desde hacía 5 minutos detrás de él.

-Toc, toc, toc, toc , toc...- ¿Quién sería a estas horas, con este tiempo y por este barrio? ¿Eran ellos? No, no podían ser ellos, lo mismo ellos ahora no existían. Tantas cosas habían cambiado en tan poco tiempo, personas con trajes y chisteras andaban por las calles, carromatos que se cruzaban con mensajeros en motos. Caballeros del reino de castilla que subían hacía la Alhambra, carreteras que desaparecían dejando a la vista el río Darro.
Y ellos, los que tenían montado la operación desde el principio, los que manejaban los hilos habían desaparecido de la faz de la tierra, ninguna señal, ningún registro. Al igual que  Juan.

-Toc, toc, toc, toc , toc...-, desde que Juan se esfumó, no conseguía contactar con sus jefes. El sistema de comunicación no recibía respuestas. Había fracasado en su misión de protegerles, ¿por eso el alto mando había decidido ignorarle? ¿le habían dejado solo en este lugar? Todo era muy extraño.  -Toc,toc,toc,toc...- Estaba perdido, confundido. Hasta esta mañana que recibió la llamada. Era ella, con su cálida voz le pidió que se reuniese en la calle donde se conocieron.

-Pero ¿por qué ha esperado tanto para llamarme?¿Estará en peligro?-

Algo no iba bien, -toc,toc,toc,toc...-
-Y este sigue detrás- A pesar de los intentos de esquivarlo, cambiando de dirección por las callejuelas seguía ahí.

Aprovechó el retrovisor de una moto mal aparcada para mirar al ser misterioso que estaba a sus espaldas.
-¡¡Una mujer!!!- Ángel se sorprendió. Por un momento pensó que era ella, hasta que se fijo en el pelo, oscuro, como el cielo de esa noche.
Decidió plantarse y hablar con ella cuando escuchó.
-Perdón, muchacho ¿podría ayudarme?- La mujer le habló, Ángel se giro y la miró fijamente.
- Ando perdida por estas calles, juraría que mi casa estaba detrás de este edificio pero no lo está, es raro, desde pequeña vivo aqu.. o no, espera nunca he vivido aquí... disculpa-
Ángel arqueó las cejas y vio como la mujer se alejaba, de repente había dejado de llover y el suelo estaba seco.

-Todo cambia, algo ha tenido que pasar- Pensaba Ángel mientras proseguía a su encuentro. Un poco después llego allí y ella lo esperaba, tan hermosa como la recordaba. Se acercó y...

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