Lo que no es un maestro

Un maestro no es esa persona que suelta el rollo en clase y se va, un maestro se preocupa de que sus alumnos alcancen los objetivos propuestos. Crea contenidos  para que sus alumnos consigan esos objetivos, todos los días revisa su metodología y la adapta si considera que no es la correcta, puede pasarse días enteros diseñando actividades y dinámicas para que a sus alumnos se les haga menos cuesta arriba la ardua tarea de aprender.
Puede pasarse noches buscando criterios para evaluar de forma correcta si sus alumnos han conseguido lo que buscaban desde un principio. No es una persona que suelta el rollo es una persona que ayuda a sus alumnos a construir su conocimiento.

Un maestro no es esa persona que aprueba oposiciones, es una persona que cada día demuestra que su trabajo merece la pena. Que su día laboral no acaba cuando suena el timbre, que al llegar a casa continua mejorando sus métodos de enseñanza.
Que innova, que aprende nuevas técnicas, nuevas herramientas a lo largo de su vida que le servirán para que sus alumnos aprendan, más y mejor. No es un experto en oposiciones, es un experto en mostrar el camino del aprendizaje.



Un maestro no es esa persona que tiene un buen trabajo porque tiene muchas vacaciones. Un maestro descansa un mes al año, en Julio revisa todo lo que ha hecho durante el año, analizar sus errores y su triunfos y busca como mejorarlos.
Que luego en Septiembre planifica todo el año para no dejar nada a la improvisación, busca mejorar la calidad de su enseñanza recordando lo malo que hizo y corrigiéndolo.
Un maestro no tiene tantas vacaciones como pensamos.


Un maestro no es el único que educa a los niños, no es un limpiador de pañales. En la educación de los niños intervienen todos, los padres y los maestros. Juntos han de apoyarse para conseguir que los niños alcancen las metas deseadas.
Que sin el apoyo de los padres el maestro se siente solo, no podemos dejarlo así. Un maestro no es el único educador.

Un maestro no es una persona que disfruta de la buena vida porque ya tiene un trabajo seguro. Vive cada día preocupado por si hace bien su trabajo, por si sus alumnos llegan a donde deberían llegar, por como mejorar, por como motivar a sus alumnos y a él mismo. Que se levanta todos los días sonriendo y luego lo da todo.
Que al acostarse se siente orgulloso por lo que ha transmitido. Un maestro no tiene una profesión fácil.

Un maestro no es un dios, no lo puede todo. Necesita la ayuda de los demás. Necesita que sus alumnos se esfuercen por aprender, que den lo mejor de si cada día. Que cuando noten a su maestro sin energías que le den las suyas, que lo levanten.
Que le agradezcan su trabajo y le digan que es útil. Un maestro no es un dios, necesita el apoyo de sus alumnos.


2 comentarios:

  1. Cuando hablo de maestro me refiero a docente, a profesor y a maestro.

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  2. El problema viene cuando hay un decreto 302 que da inestabilidad a un docente, cuando los padres están más preocupados de pegarle una paliza al docente porque su hijo ha suspendido que de descubrir su parte de responsabilidad en ese suspenso, cuando el director del centro es un déspota que te llena clases de 40 alumnos en lugar de 25... en fin que un buen docente también necesita de un buen entorno para poder trabajar...

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